CHINCHES
Las chinches son pequeños insectos nocturnos sin alas que se alimentan de la sangre de personas y animales mientras duermen. Son fácilmente transportados de una habitación a otra a través de objetos infestados, como mochilas, maletas o en los pliegues de las prendas de vestir. A las chinches les resulta difícil escalar superficies metálicas o pulidas y no pueden volar ni saltar. Pero sí pueden esconderse en colchones, en las grietas o en los enchufes y pueden llegar a pasar a tubos de luz o tuberías.
Sus mordeduras producen picor, irritación, habones en la piel y, en ocasiones, reacciones alérgicas. Se pueden externder por todas partes del cuerpo. Sin embargo, no son vectores de transmisión de enfermedades, pero no se debe olvidar el estigma asociado a estos insectos.
El aumento de las chinches en las cuidades en los últimos años ha sido una evidencia para los expertos, ya que se ha recuperado los niveles de viaje previos a la pandemia, teniendo en cuenta que el transporte es el factor principal de expansión de las chinches.
Otro factor que influye es el aumento de las temperaturas. La crisis climática y la globalización provoca la proliferación de insectos, como los mosquitos. Para las chinches, el aumento de las temperaturas reduce el tiempo que necesitan para desarrollarse.
Ante una sospecha, estos son algunos consejos:
- buscar en las sábanas pequeñas manchas, sus deposiciones tras alimentarse de la sangre de las personas
- limpieza diaria de las zonas y superficies expuestas
- aspirar diariamente y eliminar la bolsa del aspirador sellada
- sellar grietas y posibles hendiduras
- durante los viajes, no dejar la maleta o mochila directamente encima de la cama
- consultar a empresas de sanidad ambiental o a los servicios municipales para establecer un protocolo de prevención o actuación
- el uso indiscriminado y masivo de insecticidas sin una pauta técnica adecuada puede suponer un riesgo para la salud y resultar ineficaz, se ha comprobado que las chinches cada vez son más resistentes a los pesticidas
- en ocasiones es necesario tirar muebles o colchones, pero no es recomendable bajar estos enseres a la calle, ante el riesgo de que otros ciudadanos lo recojan.